El ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol aseguró ayer que la llegada de inmigrantes a Cataluña ha comportado una pérdida de la calidad educativa del sistema escolar catalán. En una conferencia pronunciada en la Universidad Ramon Llull sobre inmigración, Pujol opinó además que las creencias religiosas obstaculizan la integración de los inmigrantes y declaró que los musulmanes constituyen el grupo que más dificultades presenta: "Porque no valoran lo suficiente el tipo de civilización que les ofrecemos. Se creen que nosotros no creemos en nada, lo que en parte es verdad".
A juicio de Pujol, que apeló a "vigilar lo que pasa en las mezquitas", los musulmanes tienen "a veces una actitud muy cerrada" y apuntó que para su integración hay que "conseguir separar la vida ciudadana de la religión" e "intentar otra política integradora a través de la escuela, el trabajo y ellos mismos".
Pujol, que no quiso criticar la política de inmigración de la Generalitat, declaró que "Cataluña está perdida si la gente no se mezcla" y que la "voluntad incluyente" no significa "una renuncia a la identidad propia".
El dirigente nacionalista departió sobre la inmigración tras admitir que en ciertas ocasiones no estuvo acertado en sus opiniones sobre este asunto, aunque también acusó a los medios de comunicación de tergiversar a veces sus palabras. En la puerta de la universidad, medio centenar de inmigrantes se concentraron reclamando su regularización.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de mayo de 2005