PASA CON LAS CONFERENCIAS lo mismo que con los seres humanos: su estilo los define tanto como los temas que discuten o las posiciones que asumen. Así, la segunda Open Source Business Conference (OSBC), que reúne a informáticos y financieros para discutir de los modelos económicos con programas abiertos (open source) se desarrolló en un lujoso hotel de San Francisco. Hablaron de "lanzar negocios de un valor de miles de millones de dólares" y de las mejores estrategias para lograrlo.
Los trajes y corbatas eran más frecuentes que las camisetas y las sandalias. Los patrocinadores incluían a Sun, Oracle, Intel y Microsoft. El mismo título decía mucho de por qué se optó por el término Open Source (programas de fuentes abiertas) y no por free software (programas libres), poco valorado por los financieros.
Convencidos de la validez económica de la propuesta, ahora se discute sobre la mejor manera de sacarle ganancias a la programación abierta.
Ya nadie parece discutir el interés económico de los programas abiertos (open source). Ni Microsoft, que los sigue combatiendo, pero los integra también.
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"Contamos con 700 participantes incluyendo a 70 inversores y 40 compañías privadas", declaró Bryce Roberts, uno de los organizadores. "El resto son responsables informáticos, vendedores de soluciones open source y abogados".
Los oradores hablaron de licencias de distribución, de propiedad intelectual y de comunidades. El eje principal, sin embargo, era "la estrategia de empresa". El elemento más llamativo es que ya nadie parece discutir el interés económico de open source. Ni Microsoft que lo combate, pero lo integra también.
En enero, Bill Gates tildaba a los partidarios del software libre de "comunistas de los tiempos modernos". La semana pasada Jason Matusow, cuarto de su empresa, declaró que la mayoría de los responsables de productos de Microsoft pueden ahora adoptar mezclas de códigos propietario y libre. Su delicada presentación fue comparable a la prédica de un católico en tierra protestante. Pero participó y fue civilizadamente escuchado.
"La discusión del año pasado era nebulosa", nos declaró Roberts. "Tratábamos de entender cuáles eran las oportunidades. Ahora las inversiones ya se han hecho y un buen número de empresas ya llegaron o están a punto de llegar al mercado".
Robert Lefkowitz, uno de los oradores más destacados, declaró sentir cierta frustración frente a las comunidades open source. "Discuten mucho de los aspectos tecnológicos y legales e insuficientemente de las dimensiones financieras, más allá de reafirmar constantemente que 'es bueno para los negocios'. Por eso, trato de desarrollar la reflexión en este campo, incluyendo la importancia de la contabilidad". Lefkowitz es vicepresidente de Optaros, una sociedad que ofrece implantación de sistemas que "maximizan los beneficios del software open source".
Convencidos de la validez económica de la propuesta, los participantes en OSBC discuten ahora de la mejor manera de sacarle ganancias. Una de las soluciones más populares entre tales hombres y mujeres de negocios para quienes la ideología no es, oficialmente, bien vista es el enfoque pragmático, que consiste en integrar "ambas fuentes". Resulta, sin embargo, más fácil abogarlo que implantarlo. Se debe en buena medida a problemas técnicos de compatibilidad e interoperabilidad que se presentan entre las varias versiones de los programas abiertos y los programas propietarios.
No sorprende en tal contexto que una de las charlas que más llamó la atención fuera la de Kim Polese, presidente de SpikeSource. Su empresa acaba de comercializar una serie de procesos automatizados para detectar y componer tales problemas. A tono con la conferencia, Polese se negó a encerrarse en consideraciones técnicas para insistir sobre las ventajas de la integración.
Una de las más importantes es que, gracias a open source, el mercado del software ya no está dominado por los vendedores, que sólo piensan en "atraer a los clientes a su silo y guardarlos ahí". Los usuarios pueden escoger y disponen de un margen de maniobra mayor. Open source representa, desde este punto de vista, una liberación para las empresas y sus responsables informáticos.
OSBC: http://osbc.com OPTAROS: http://optaros.com/ SPIKESOURCE: http://spikesource.com/
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2005