El optimismo con el que el martes Sotheby's se disponía a abrir la temporada de subastas neoyorquinas chocó al final de la noche con la realidad de unas cifras muy poco alentadoras. El 30% de las 65 obras ofrecidas en la primera jornada dedicada al arte impresionista y moderno no encontró comprador y la subasta se cerró con 91 millones de dólares (70 millones de euros) en ventas, muy por debajo de los 97 millones de euros que la casa de subastas preveía generar.
"Esta noche nos ha enseñado la importancia de asignar precios justos. Se había hablado tanto de la fuerza del mercado del arte moderno que pensamos que habría mucha demanda y nos pasamos con los precios. Pero no ha sido así. El arte impresionista, en cambio, se percibía más débil y por eso fuimos muy rigurosos en las estimaciones. Las mantuvimos bajas y el resultado es que se vendió bien", reconocía tras la subasta David Norman, codirector de arte impresionista y moderno de Sotheby's.
Lo cierto es que fueron precisamente clásicos como Picasso o Monet los que salvaron la noche. La obra de Picasso Mujeres de Argelia (1955) se convirtió en la estrella principal de la subasta al ser vendida por 14,3 millones de euros, la cifra más alta de la velada. Perteneciente a la colección privada de un psiquiatra neoyorquino fallecido hace casi una década, el cuadro llevaba fuera del mercado más de 40 años y formaba parte de la serie de 15 óleos que el artista dedicó a las mujeres del norte de África.
Calidad y ventas
El cuadro de Picasso batió las previsiones de los expertos, que esperaban que el mejor precio de la noche lo alcanzara un autorretrato de Max Beckman, Selbstbildnis mit Glaskugel (1936), que sólo llegó al segundo puesto con 12,9 millones. Una de las obras de Monet, La Manneporte, fue vendida por 1,9 millones, muy por encima de las estimaciones, algo que, según The New York Times, "demuestra que el arte impresionista de buena calidad y a buen precio sigue vendiendo".
Entre las víctimas de la noche hubo un Kandinsky abstracto de 1910, Zwei Reiter und liegende Gestalt, por el que se pensaba obtener hasta más de 19 millones; tampoco lograron venderse un Magritte tardío, Seventh of september, con el que se aspiraba a una cifra de hasta seis millones, y un Leger, House in the trees (1914), cuyo precio estimado estaba entre seis y nueve millones.
La verdadera situación del mercado iba a continuar su test anoche (madrugada en España) en Christie's, donde otro picasso, Cabeza de mujer (1921), partía entre los favoritos con valoraciones de hasta 11,5 millones de euros. Una escultura de Brancusi, L'oiseau dans l'espace, que aspiraba a más de nueve millones, y obras de Cézanne, Degas, Modigliani y Giacometti completaban la oferta.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2005