Al día siguiente de su eliminación en Anfield, el Chelsea, pese al batacazo sufrido ante el Liverpool, anunció ayer la renovación por cinco temporadas del técnico José Mourinho, de 42 años, que seguirá en Stamford Bridge hasta 2010. El portugués tenía dos campañas más de contrato, hasta 2007, pero el club propiedad del magnate ruso Roman Abramovich ha decidido blindar a su entrenador estrella. Mourinho seguirá siendo el preparador mejor pagado del mundo, con unos 7,5 millones de euros por curso, más primas por los títulos y las ganancias por sus contratos publicitarios. El nuevo contrato entrará en vigor a partir del curso siguiente.
"Estoy encantado. Mi corazón está en el Chelsea y con el fantástico grupo de jugadores que tengo. Han hecho un gran trabajo esta temporada", afirmó Mourinho. "Quiero ser parte del futuro del Chelsea, estoy totalmente integrado en este proyecto y éste es el lugar donde seré más feliz trabajando. No puedo imaginar un sitio mejor", añadió el técnico portugués, que intenta en las últimas semanas mejorar su imagen. Por ejemplo, ha donado su famoso abrigo para una subasta benéfica.
El Chelsea, vencedor de la Premier League y de la Carling Cup, le ofreció incluso un contrato más largo, por 10 temporadas, según reconoció su director general, Peter Kenyon. "Es el mejor entrenador para llevar al club a una nueva, excitante y exitosa era. Indudablemente, es el mejor entrenador de la Liga inglesa. Hay mucho espíritu de jugar en equipo y eso se ha logrado gracias a Mourinho", comentó Kenyon.
Polémico gol 'fantasma'
Mourinho, sin embargo, mostró su malestar por el gol fantasma de Luis García para el Liverpool. ¿Entró el balón? Las imágenes no lo aclaran y las opiniones se contradicen. Según Mourinho, Gallas le aseguró que no fue gol, algo que admite incluso el delantero Milan Baros, del Liverpool: "Creo que no traspasó la línea". Baros, sin embargo, afirmó que el árbitro "debería haber pitado penalti". El colegiado, Lubos Michel, no señaló la pena máxima pese a que la ley de la ventaja no es aplicable a los penaltis salvo cuando el balón acaba en gol.
El juez de línea de esa banda, el eslovaco Roman Slysko, afirmó ayer, según el London Evening, que vio "claramente" la jugada. "Estaba perfectamente situado y mi decisión fue la correcta, estoy convencido", afirmó. "Lo vi claro, el balón entró y salí a celebrarlo", añadió el español Luis García.
Ante la proliferación de goles en situaciones similares, la FIFA aceptó el pasado febrero probar un balón con un chip instalado en su interior en el próximo Mundial sub 17, que se juega en septiembre en Perú. Mediante este invento, el chip envía la posición exacta del balón a un satélite, y éste remite la señal a un ordenador junto al campo en el que el árbitro puede ver el resultado de la jugada jugada. "Tenemos la obligación de usar la tecnología en el fútbol", dijo el presidente de la FIFA, Joseph Blatter.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2005