El nuevo Estatuto de Cataluña no debería recoger un nuevo modelo de financiación autonómica y mucho menos concreciones sobre recaudación de impuestos o porcentajes de su aportación al conjunto del Estado. Ésta es una de las peticiones que ayer formuló la delegación del PSOE que se reunió discretamente con otra del PSC, una semana después de que se hiciera público el modelo de financiación pactado por el tripartito catalán y que cuenta con serias reservas del Gobierno central. La delegación del PSC, sin embargo, mantiene que el Estatuto sí debe recoger y detallar el sistema de financiación.
Esquerra Republicana avisa al Gobierno de que "tendrá que irse" si se niega a negociar
Ahora se trata de hablar cara a cara y constatar en qué puntos puede haber acercamiento y en cuáles es imposible llegar a acuerdos. Eso ocurrió ayer en Madrid, donde José Blanco, Alfonso Perales, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, formaron la delegación del PSOE que se reunió con otra del PSC formada por el primer secretario, José Montilla; el consejero catalán de Economía, Antoni Castells; Miquel Iceta, portavoz parlamentario, y Ernest Maragall, secretario del Gobierno.
El PSOE fue a esta reunión con un sentimiento de cierto disgusto por cuanto que se abre un nuevo frente en un momento en el que quería centrarse en el debate del estado de la nación y en las elecciones gallegas. Pero al margen de la "inoportunidad política" de la propuesta del Gobierno catalán, según el PSOE, desde la cúpula del partido y del Ejecutivo se considera "inasumible" el grueso del proyecto.
Pero esta delegación fue con ánimo de diálogo, por lo que, según fuentes del PSOE, se planteó al PSC una nueva redacción del documento en el que desaparecerían las concreciones, para dejar claro que el modelo de financiación no puede quedar consagrado en el Estatuto, sino que debe discutirse en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. En el PSC se recuerda que el actual Estatuto ya recoge principios generales de financiación y el propio presidente de la Generalitat afirmó el pasado lunes que la del Gobierno catalán es "una propuesta de máximos" susceptible de ser negociada.
En ese terreno de principios generales sí quiere dialogar el Gobierno central. Así quedarían excluidos los porcentajes que sobre la aportación de Cataluña a la caja central se contemplan en el documento del tripartito; en concreto, el máximo del 50% de los ingresos obtenidos por IRPF, IVA, sociedades e impuestos especiales.
Pero los socialistas catalanes no están dispuestos a renunciar a estos objetivos, por lo que, pese a las peticiones del PSOE, siguen convencidos de que el nuevo Estatuto debe incluirlos de la forma más concreta posible. La incógnita es saber en qué medida y en qué términos. "Puede que el Estatuto no hable del máximo del 50%, sino del 40% o del 60%; esto es lo que queremos acordar en Cataluña, al menos, con Convergència i Unió", explicaron ayer fuentes del PSC. Otras fuentes de los socialistas catalanes aseguraron ayer que el PSOE no pidió, al menos formalmente, que se retiren del nuevo Estatuto los detalles del sistema de financiación "y quien afirme lo contrario y se dedique a intoxicar, sabrá por qué lo hace".
Ante este panorama y sin olvidar las negociaciones con el PSOE para evitar el bloqueo de la reforma estatutaria, los socialistas catalanes siguen presionando a CiU para que apoye su propuesta de financiación o, al menos, los puntos de este modelo que deben incluirse en el Estatuto. En este sentido, la preocupación en el PSC crece día a día al constatar la falta de voluntad de los nacionalistas para negociar cualquier propuesta que no sea la que ellos mismos presentaron en enero.
El PSOE tampoco quiere que se hable de "una agencia tributaria propia", aunque reconoce que puede ratificarse el principio de autonomía financiera. El programa electoral con el que el PSOE ganó las últimas elecciones generales defiende la constitución de agencias tributarias autonómicas "con las más amplias competencias normativas, así como las relativas a la gestión, liquidación, inspección, recaudación y revisión". Según el mismo compromiso, estas agencias deberían contar con mecanismos de "coordinación" con la Agencia Tributaria del Estado, con el objetivo final de lograr la "convergencia de resultados" entre las comunidades del sistema común y las del sistema foral.
Como primera muestra de avance en este sentido, el portavoz parlamentario, Alfredo Pérez Rubalcaba, señaló por la mañana que "si las comunidades deben avanzar en la autonomía fiscal es lógico que puedan tener una agencia tributaria coordinada con la Agencia Tributaria central". Rubalcaba decidió ironizar sobre las críticas del PP sobre financiación autonómica. "Cuando gobernaba el PP se cambió dos veces la financiación para ceder el 30% del IRPF, así como una cesta de impuestos; eso es muestra de magnífica solidaridad, y si lo hace el PSOE es que España se rompe".
El primer consejero del Gobierno catalán, Josep Bargalló, de Esquerra Republicana, defendió la continuidad de las conversaciones y advirtió al Gobierno central de que si se niega a negociar el nuevo sistema de financiación "tendrá que irse". En opinión de Bargalló, "el Estatuto es un todo" y el modelo de financiación es uno de sus "elementos fundamentales".
Pero el documento de financiación del Gobierno catalán ha creado una convulsión en el PSOE, y aunque todos están de acuerdo en rechazarlo, las expresiones de la discrepancia han sido diferentes. Acaso la más gruesa ha sido la del presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra. "Que se metan los cuartos por donde les quepan", dijo tras llamar "cretinos" a sus autores.
Rubalcaba quitó hierro a esa frase de Ibarra y dijo que si tuviera que hacer "un ranking con sus declaraciones, no la pondría en primer lugar". En aras de la concordia, el presidente extremeño se verá hoy muy arropado en el Club Siglo XXI, donde pronunciará una conferencia. Entre los asistentes estará el primer secretario del PSC, José Montilla; el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, y el secretario de Organización del PSOE, José Blanco.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2005