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LA FINANCIACIÓN DE CATALUÑA

CiU rechaza la propuesta del tripartito por insuficiente

La primera lectura de la reforma estatutaria finaliza sin acuerdo sobre la financiación

Los nacionalistas de Convergència i Unió (CiU) solemnizaron ayer en el Parlamento catalán su rechazo a la propuesta de reforma de la financiación autonómica elaborada por el Gobierno de Pasqual Maragall. El presidente de CiU, Artur Mas, reiteró ante la ponencia que redacta la reforma del Estatuto de Autonomía que esta ocasión debe servir para "cambiar el sistema" y sostuvo que la propuesta del tripartito se limita a introducir "meros retoques" al actual lo que consideró insuficiente.

Para subrayar la importancia que CiU da a esta cuestión, Mas acudió personalmente a la ponencia parlamentaria, que ayer dio por concluida la primera lectura del proyecto. Allí insistió en que la base sobre la que se debe reformar el título del Estatuto que trata de la financiación de la Generalitat ha de ser la propuesta presentada por CiU, porque la del tripartito deja a Cataluña "atada de pies y manos". Su posición fue rechazada por los demás grupos. No hubo acuerdo.

La primera lectura del proyecto de reforma del Estatuto catalán se cerró, pues, con un desacuerdo total sobre uno de los dos principales objetivos que llevaron a iniciarla, la mejora de la financiación de la Generalitat. Paradójicamente, el único aspecto en que todos coinciden, incluso el PP, es que esta financiación requiere una mejora. A la segunda lectura, que está previsto iniciar dentro de dos o tres semanas, pasarán las tres propuestas presentadas sobre la financiación: la del PP, la de CiU, y la del Gobierno de Maragall, apoyada por los tres partidos de la izquierda catalana que le apoyan.

Mas especificó algunos aspectos que CiU rechaza particularmente en la propuesta del tripartito. Uno de ellos es que la futura agencia tributaria catalana ha de ser "totalmente independiente" de la española. Otro desacuerdo es el relativo a la fijación en el Estatuto de porcentajes de la recaudación tributaria en Cataluña que ha de quedar en la propia comunidad o ir a las arcas del Estado. En un texto legal pensado para una vigencia de 25 años, argumentó, "no hay que poner porcentajes, que con los años pueden variar, sino los principios del nuevo modelo".

La posición de CiU fue acogida como un contratiempo por los ponentes de la izquierda, que esperaban lograr una aproximación. En nombre de los tres, el republicano Joan Ridao lamentó que CiU "se empecine en que la reforma de la financiación sea el punto de partida de la negociación". Reconoció que esto "complica" la situación y pidió a Mas que "recapacite".

Reunión de los líderes

Fuentes de CiU indicaron, sin embargo, que la coalición nacionalista está decidida a mantener su posición en este punto también durante la segunda lectura. La ponencia acordó celebrar el día 11 una sesión restringida de los portavoces de los cinco grupos parlamentarios para "hacer la lista de los desacuerdos" registrados hasta ahora.

Mas reconoció que, dada la situación, puede ser conveniente la celebración de una cumbre de los líderes de los cinco grupos parlamentarios, como ha propuesto Maragall. Pero exigió que se celebre bajo los auspicios del presidente del Parlamento catalán y no del jefe del Ejecutivo autónomo, algo que el tripartito rechaza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2005