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"No estaba incómodo, estaba triste. Preferí guardar silencio"

Alberto Ruiz-Gallardón respondió ayer a las críticas que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y su vicepresidente, Ignacio González, han lanzado contra el alcalde en los últimos días. Y explicó su frialdad durante la recepción oficial del Día de la Comunidad, el pasado lunes. Las declaraciones de unos y otros son las siguientes:

- Reuniones con ministros. El 30 de marzo, tras la reunión entre la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y Ruiz-Gallardón, Esperanza Aguirre afirmó: "Es un desprecio más, después de que la ministra tardara siete meses en recibir al consejero de Transportes para hablar de infraestructuras". Ignacio González (Abc, 1 de mayo): "[El alcalde] no debería dejarse utilizar tanto, y de una manera tan ostensiva, por parte del Gobierno de la nación, que sólo intenta dividir al PP y aislar a la Comunidad". Ruiz-Gallardón: "Si yo me reúno con un miembro del Gobierno [el ministro de Defensa, José Bono] para desbloquear la Operación Campamento y conseguir viviendas para Madrid, eso no es otra cosa más que trabajar; si lo hago con otro [la ministra de Fomento] para sacar adelante la Operación Chamartín, no es otra cosa más que trabajar; si actuando conjuntamente con el Ministerio del Interior conseguimos, como hemos conseguido, rebajar los índices de delincuencia, eso es trabajar; si me voy a La Moncloa a pedirle al presidente que nos acompañe a Singapur para defender la candidatura olímpica, es trabajar. Yo soy poco partidario de hacerme fotos para figurar, pero sí de muchas reuniones para trabajar".

- La cena con los sindicatos. El alcalde cenó con los líderes de CC OO y UGT en Madrid, Javier López y José Ricardo Martínez, y con el presidente de la Cámara de Comercio, Fernando Fernández Tapias, el pasado 18 de abril, víspera de la manifestación contra el consejero de Sanidad, Manuel Lamela. Ignacio González declaró en Abc que en esa cena se escuchó "más de una recomendación" para que la marcha fuera un éxito. Ruiz-Gallardón: "Por supuesto que cené con los sindicatos ese día, como lo hago con frecuencia desde hace años. Si hubiéramos cenado el día antes del 1 de mayo, supongo que no me harían responsable de la manifestación del 1 de mayo, sería verdaderamente pintoresco. Y no hubo consejos por mi parte, sino una crítica, porque no entendía que los sindicatos apoyasen esa manifestación [del día 19]. Expresé mi apoyo absoluto, como siempre he hecho, a la política de Lamela en este asunto".

- La tristeza del Dos de Mayo. "Incómodo no estaba. Estaba triste. Pero en el sueldo de un político está también saber embridar sus sentimientos. Y por el amor que le tengo a todo lo que significa el Dos de Mayo, a la Comunidad de Madrid, a la que he dedicado 16 años de mi vida, preferí guardar silencio. Sí, me sentí muy arropado por mi partido. Tuve palabras muy cercanas de algunos compañeros. Son esas cosas que no se olvidan nunca".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2005