El juez militar que sigue el proceso a la soldado Linndie England, de 22 años, por abuso de prisioneros en la cárcel iraquí de Abu Ghraib declaró ayer nulo el juicio por las contradicciones detectadas entre el testimonio de la acusada y el de su ex novio Charles Graner -principal implicado en el escándalo-, ya sentenciado a 10 años de prisión. El juez considera que estas contradicciones invalidan el pacto que la acusada selló con los fiscales del caso para declararse culpable de siete de los nueve cargos a los que se enfrenta, a cambio de rebajar el periodo de reclusión máximo en prisión de 16 años y medio a 11.
El coronel James Pohl, el juez militar, consideró que era imposible que la soldado se declarase culpable después de que Graner manifestase en el proceso que había dado la orden a England de realizar los malos tratos y que algunos de éstos formaban parte de las actuaciones normales en una prisión. La soldado aparecía sujetando con una cadena al cuello a un preso tirado en el suelo en las fotografías que la prensa estadounidense publicó hace ahora un año. "Vamos a declarar la existencia de un vicio de procedimiento, al menos para una parte del proceso", dijo el juez Pohl, que no fijó una fecha para comenzar el nuevo juicio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2005