Las inversiones del Estado en la región han crecido casi 160 millones de euros respecto a 2004 (un 7% más) si se descuenta del total la partida destinada a las obras aeroportuarias de AENA, que baja cerca de un 104%, por la finalización de la ampliación de Barajas. Esta obra, que costará 6.000 millones, el doble de lo previsto inicialmente, será terminada a finales de año, por lo que el PSOE considera "lógico que no se consolide en el capítulo de inversiones para Madrid", puesto que "no se construyen aeropuertos todos los años". El PP discrepa y pide que "ese mismo dinero se siga gastando en otras infraestructuras".
El Ministerio de Fomento asegura que la nueva terminal de Barajas estará terminada para finales del presente año o principios del próximo. Esta infraestructura, proyectada siendo ministro Francisco Álvarez-Cascos (PP), ha supuesto una inversión estatal de 5.351 millones de euros, desde su comienzo en septiembre de 2001. La finalización de la obra ha supuesto que el Gobierno de Zapatero rebaje de 1.446 millones a 532 la inversión que recibirá este año AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea).
Esta disminución supone que el total del gasto presupuestado por el Gobierno central para la Comunidad de Madrid pase de 3.215 millones en 2004 a 2.390 en 2005. En estas cifras absolutas se basa la presidenta del Gobierno regional, Esperanza Aguirre, para asegurar que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, quiere "asfixiar a Madrid" como parte de una "amplia operación para que el PP pierda el Gobierno de la Comunidad".
Pero si se comparan los informes económicos y financieros de los Presupuestos Generales del Estado de 2004 y 2005 se llega a las siguientes conclusiones. En las partidas incluidas en el capítulo de inversiones públicas en las que se contempla la Seguridad Social y otros organismos públicos, en el presupuesto de 2005, el Estado invierte 164 millones de euros más que en el año anterior. Esto supone un incremento del 15% en estas inversiones.
El problema está en las inversiones por sector público empresarial y fundacional. En este capítulo de las cuentas del Estado se diferencia -como ya se decía en los últimos presupuestos aprobados por el PP- "por su especial carácter [las inversiones] realizadas por el Gestor de Infraestructuras Ferroviarias (GIF), Aeropuertos Españoles (AENA), la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (RENFE) y Puertos del Estado".
"Especial carácter"
Estas empresas invirtieron en Madrid en 2004, 1.889,94 millones de euros, de los que 1.446 se los llevó sólo AENA, para afrontar la ampliación de Barajas. Este año, puesto que finaliza esta obra, la inversión de estas empresas, será de 923 millones, de los que 532 se destinan aún a los flecos de la ampliación de Barajas. Es decir, esta partida diferenciada por su "especial carácter" se reduce en 966 millones. O, lo que es lo mismo, un 104%. El resto de inversiones, las que no son de estas empresas, bajan sólo un 8,1%, es decir, 30 millones.
Estos 30 millones, descontados de los 164 que se invierten de más en concepto de Seguridad Social y otros organismos públicos, supone que el Gobierno de Zapatero invertirá casi un 7% más en Madrid que en 2004 si se descuenta el gasto de AENA referido al aeropuerto que se termina.
Una de las cosas que pone de manifiesto el portavoz del PSOE en la Asamblea, Rafael Simancas, es que haciendo el mismo cálculo, es decir, descontando el dinero que se invierte en AENA, el gasto del Estado en 2004 con respecto a 2003 se redujo de 1.472 millones a 1.414 "y en ese momento a Esperanza Aguirre no se le ocurrió decir que Aznar quería asfixiar a Madrid".
"Es cierto que se termina la obra [de Barajas], pero el Gobierno de Zapatero debería gastar ese mismo dinero en otras infraestructuras para Madrid", replica Antonio Beteta, portavoz del PP en la Asamblea. "Los trabajadores e ingenieros que participan en esta obra no pueden quedarse en paro", aseguró Beteta, quien pidió a Zapatero que las inversiones del Estado suban hasta el PIB madrileño.
Según Beteta, el PIB de la Comunidad de Madrid supone el 17,4 % de lo que se produce en España, lo que supone cuatro puntos más que la inversión territorializada del Estado en Madrid, que es del 13,7%.
Simancas, sin embargo, considera que "se ha de hablar de inversión territorial de una manera justa y sin trampas, por lo que hay que separar la inversión de la ampliación de Barajas puesto que es excepcional en su cuantía. No podemos hacer aeropuertos en Madrid todos los días". "Hay que imaginar que finalmente nos llevemos los Juegos Olímpicos de 2012. El Estado se ha comprometido a financiar el 33% de las infraestructuras, por lo que es lógico que durante esos años las inversiones del Estado suban drásticamente en Madrid. Pero no es tan lógico pensar que se consolidarán una vez que se terminen las obras ni que se le pueda exigir al Ejecutivo el mismo esfuerzo inversor una vez que terminen los Juegos", concluye Simancas. Éste agrega que "hacer las inversiones donde se necesitan es hacer un presupuesto que tenga como principio el de la solidaridad entre las comunidades" y, por tanto, gastar en otras regiones.
12 millones para cercanías
Uno de los puntos en los que ha sido más beligerante la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, sobre las inversiones del Estado en Madrid ha sido el capítulo de la red de cercanías. Según los datos que obran en poder del PP -los del proyecto de Presupuestos Generales de 2005-, se reducen las inversiones en cercanías de Madrid de 11.272.120 euros presupuestados en 2004 a 5.279.080 euros en 2005.
Estos cálculos son correctos teniendo en cuenta eso: que se basan en el proyecto de Ley de Presupuestos de 2005. Pero incurren en un error. Es cierto que en principio ésos eran los datos, pero a iniciativa del Partido Socialista de Madrid se introdujo una enmienda a la ley de presupuestos en esta partida.
El Boletín Oficial del Congreso de los Diputados publicó el 5 de noviembre de 2004 el texto de esta enmienda por la que se aumenta a 12 millones de euros el presupuesto de las inversiones de cercanías en Madrid. La iniciativa iba firmada por los grupos parlamentarios socialista, de Esquerra Republicana (ERC) y de Izquierda Verde-Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds. El PP ha acusado repetidamente al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de no cumplir lo que el PP ya había presupuestado en las inversiones plurianuales, es decir, 10 millones de euros. Finalmente, la inversión del Gobierno central en esta materia supera en dos millones lo solicitado por el PP.
Otro de los capítulos que Aguirre esgrime contra Zapatero es que no haya una partida en los presupuestos para el cierre de la autovía M-50. Pero esa partida existe. Es de 500.000 euros para estudios técnicos, puesto que esta obra está pendiente, entre otras cosas, de una declaración de impacto ambiental, ya que habría que horadar el monte de El Pardo, que está considerado de especial interés medioambiental. El portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, Antonio Beteta, acusa al PSOE de no querer empezar la obra cuanto antes: "Si existe voluntad política, el informe de impacto ambiental se puede eludir, como ya se hizo con la reforma de la M-30", una obra impulsada por el alcalde madrileño, Alberto Ruiz-Gallardón.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2005