Cómo añoro esos maravillosos años de Gobierno de Aznar, esa etapa dorada de impoluta gestión, cuando, como por efecto de una magia desconocida, las carreteras nunca se colapsaban, ni viernes, ni domingos ni en fiestas de guardar. Ir a las playas en el puente de mayo, o el primer día de agosto era para todos nosotros un gran placer con las carreteras vacías. Fue un tiempo precioso, pero ahora... ya se ve, con este Gobierno los atascos son infernales. ¿Recuerdan esa época?
Yo no, nunca existió, atascos ha habido desde que tengo uso de razón gobernara quien gobernara, no hay más que mirar los periódicos del día 2 de agosto de cualquier año para saber esto. No entiendo cómo un atasco normal y corriente puede levantar tanta polémica. Lamento que los señores del PP sigan atascados, estos sí, en ese irreal tiempo, deberían despertar y empezar, si es que saben, a hacer política, porque desde hace un año sólo estorban.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2005