Por segundo lunes, y después de leer tanto la edición impresa como la digital, observo con sorpresa y disgusto la ausencia de información sobre el correspondiente festejo celebrado en la plaza de toros de Las Ventas.
La sección que bajo el epígrafe "La lidia" recoge las crónicas y noticias sobre la tauromaquia no puede tener, bajo ningún pretexto, semejante laguna, sobre todo cuando dicha sección ha sido y es santo y seña del aficionado cabal, aquel que concibe la fiesta de los toros como un espectáculo cultural de primer orden. Así lo comprendieron los fundadores de EL PAÍS, con José Ortega Spottorno a la cabeza, así lo encarnó como nadie nuestro añorado Joaquín Vidal, quien defendió la dignidad y pureza de la tauromaquia en sus magistrales crónicas, y así seguía en la excelente pluma de Paz Domingo, quien se ha destapado como una cronista de altura.
Como lectora de EL PAÍS, espero y deseo encontrar la información rigurosa, veraz y magníficamente elaborada que siempre ha distinguido al periódico en la materia que nos ocupa, y no una ausencia de la misma que un medio de su categoría no puede ni debe permitirse.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de mayo de 2005