El Grupo Sos Cuétara (Koipe-Carbonell) ha comunicado a la distribución su decisión de bajar los precios del aceite de oliva en una media de 0,30 euros por litro. Las razones de ese recorte, según el presidente del grupo, Jesús Salazar, se basan en el grave descenso registrado por la demanda en los tres primeros meses del año, que se cifra en algo más del 10%, a consecuencia de la anterior subida de los precios. Con esta medida, el objetivo es recuperar las ventas y evitar que la demanda se vaya hacia otros productos, como el aceite girasol.
La rebaja de los precios al consumidor coincide justamente con un momento de grandes tensiones en el mercado del aceite de oliva, con los precios al alza ante la falta de lluvias y la posibilidad de que se avecine una cosecha corta.
Esta campaña se inició con unas existencias de 315.000 toneladas tras la cosecha récord de 1.415.000 toneladas del año pasado. A pesar de ese stock, los precios iniciaron desde finales del pasado año una subida en origen, pasando los mismos de una media de 2,22 euros por kilo a 2,70 euros. Este incremento de las cotizaciones en origen se produjo ante el temor una próxima cosecha a la baja como consecuencia de la sequía.
La barrera de los tres euros
La subida de las cotizaciones en origen se repercutió meses después por parte de los industriales en los precios al consumo, lo que supuso pasar de forma generalizada la barrera de los 3 euros, tanto para los llamados aceites de oliva (mezcla de vírgenes con refinados) como para los aceites vírgenes, e incluso para todo tipo de aceites de marca blanca.
La escalada de precios se ha traducido en los últimos meses en una grave caída de la demanda en el mercado interior, pero también en todos los mercados exteriores, que están bajo mínimos.
Para los responsables de Koipe-Carbonell, si se mantienen las condiciones del mercado, deberían seguir subiendo los precios y ello se traduciría en una caída total de la demanda, lo que afectaría negativamente tanto a los industriales como a los productores. En el grupo aceitero se estima que no hay razones para ese aumento desmesurado de los precios, dado el stock existente y la previsión de una cosecha mala, pero suficiente.
En otros medios se entiende que si el aceite sigue encareciéndose en origen y los industriales bajan los precios, los consumidores pueden entender que en el pasado han existido unos márgenes excesivos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de mayo de 2005