La flota de bajura del Cantábrico, que vive una de sus crisis más graves por la falta de anchoa en los caladeros, suma un nuevo buque a sus filas. Ayer se botó en los Diques Navales de Pasaia Itsas Lagunak, una apuesta "de cuatro jóvenes" por consevar "el patrimonio de nuestro pueblo", según la Asociación de Armadores de Bajura de Guipúzcoa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de mayo de 2005