Leo en EL PAÍS del 26 de mayo las declaraciones del director general de Tráfico, Pere Navarro, en las que dice que le "chirría que exista la prohibición de fumar hasta los 18 y a los 14 se pueda circular con un vehículo en medio de la selva del trafico urbano", con lo que se va a elevar a 16 la edad para poder conducir un ciclomotor.
Esto lleva a preguntarme si no le chirría acaso al señor director general de Tráfico que siendo el límite máximo de velocidad de 120 Km/h, prácticamente todos los vehículos tengan la capacidad de superarlos ampliamente.
Yo le pregunto: ¿Por qué no se toman medidas más valientes y se introduce la obligación de instalar limitadores de velocidad en los vehículos de motor? Con ello se conseguiría obtener un interesante ahorro energético, una conveniente disminución de la contaminación, y principalmente se reducirían considerablemente la perdida de vidas y las incapacidades.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de mayo de 2005