La Patum no se había suspendido nunca, excepto durante los años de la Guerra civil. Ayer, el Ayuntamiento de Berga, reunido en pleno extraordinario y urgente a las 8.30 horas de la mañana, acordó suspender todos los actos de La Patum del sábado, que en los últimos años han pasado a ser los más participativos. La decisión era a la vez una muestra de luto y dolor por la muerte de una de las personas que participaban activamente en la fiesta de la Patum como miembros de la comparsa de los Nans nous (cabezudos nuevos) y una medida de seguridad.
La agresión se produjo precisamente en la noche que inicialmente se considera más apacible de los días en que se celebra La Patum. El viernes es el día de La Patum Infantil, entre los actos oficiales nocturnos sólo se encuentra una representación teatral y la fiesta más joven se concentra cada año alrededor del concierto alternativo y la zona de la feria.
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Los días que inicialmente las fuerzas de seguridad consideran como más problemáticos son el jueves, el sábado y el domingo. Pero el incidente de la madrugada del sábado poco tenía a ver con La Patum, y como admiten tanto las fuerzas de seguridad como los representantes políticos municipales, se podía haber producido en cualquiera otra situación, con fiesta o sin ella.
La Patum se celebró el miércoles y el jueves con absoluta normalidad, con algunos heridos de poca consideración y algunas atenciones motivadas por un exceso de alcohol, una situación que podría entrar en la normalidad de cada edición. Hoy, La Patum será distinta.
Los dos grupos de nans, los viejos y los nuevos, no bailarán ni en la Patum del Lluïment del mediodía ni en la de la noche. En el momento en que los nans tengan que actuar en la plaza saldrá el grupo de los nans nous, los del joven fallecido, sin las vestimentas distintivas, y dispondrán su cabezudo, la Vella (la vieja) en el centro de la plaza. Los nans vells bailarán en su honor bajo los compases de la ceremoniosa música de La Gaita.
Lectura de un manifiesto
Posteriormente, los miembros de su grupo leerán un manifiesto y se mantedrán unos minutos de silencio. El resto de La Patum seguirá prácticamente como siempre. Al mediodía no habrá los tirabols, el colofón de la fiesta en el que las guites (animales de fuego) y los gigantes danzan con todo el gentío que llena la plaza a su alrededor.
Hoy está previsto que visiten la fiesta el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y la consejera de Cultura, Catarina Mieras, una visita programada antes de los incidentes y relacionada con el hecho que la Patum ha sido propuesta por el Gobierno español a iniciativa de la Generalitat para ser declarada patrimonio Inmaterial de la Unesco el próximo mes de noviembre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de mayo de 2005