Posiblemente esta queja quedará guardada en el baúl de los recuerdos, ya que en el Ayuntamiento andan enfrascados en averiguar quién es más corrupto de todos o se ha equivocado en pagar las facturas. Mientras tanto se discute toda esta sarta de desvergüenzas y muestras de deslealtad hacia la ciudadanía, en una calle de Los Remedios, Virgen de Belén concretamente, un naranjo se está muriendo y los vecinos que aquí residimos estamos hartos de llamar a la concejalía responsable de dotar a Sevilla de unas condiciones ecológicas dignas para que solucionen un problema que se ha agravado demasiado en los últimos meses, pero parece ser que esto es una anécdota de las muchas que consideran los señores ediles les llegan a la mesa de sus flamantes despachos y que. si se leen, imagino que servirán para jugar a encestar en la papelera, la respuesta es nula; por supuesto. Dada la incompetencia municipal se ha tomado la decisión de contratar a una persona para que pode el pobre naranjo y le salve la vida. Habrá también que dar por hecho que si le pasamos la factura al Ayuntamiento para que nos pague el gasto ocasionado se negarán, porque si algo no querrán ver ni en pintura es un papel lleno de números, no vaya a ser que se confundan y nos paguen el arreglo dos veces.¡Si las plantas pudieran hablar.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2005