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Reportaje:MOTOCICLISMO | Gran Premio de Italia

Pedrosa impone su ley en Mugello

Jorge Lorenzo secunda al catalán, que amplía su ventaja en el Mundial a 21 puntos

Dani Pedrosa volvió a demostrar ayer, en el Gran Premio de Italia de Motociclismo que, en condiciones normales, no hay nadie que le pueda hacer sombra. No hay nadie que exprima el potencial de una moto de 250cc como lo hace Pedrosa. No hay nadie que se acople a la moto como lo hace él, formando un único cuerpo, muy compacto. Ha demostrado desde que llegó al Mundial que confía plenamente en sus posibilidades y aquí, en un circuito que no es de su agrado, volvió a dar una lección de inteligencia a lomos de una moto. Después de un fin de semana lleno de problemas con la puesta a punto de su Honda, Pedrosa consiguió sumar su tercer triunfo de la temporada, en Mugello y, de esta forma, distanciarse al frente de la clasificación del campeonato de 250cc respecto a su inmediato perseguidor, el italiano Andrea Dovizioso, al que aventaja ya en 21 puntos

Pedrosa se convierte en el primer piloto que gana 18 carreras antes de cumplir los 20 años

[98 de Pedrosa por 77 de Dovizioso]. Detrás de él, Jorge Lorenzo llevó a cabo una carrera memorable después, una vez más, de realizar una salida más que mala. El piloto mallorquín sonríe, por fin, tras un titubeante comienzo de temporada en 250cc.

Tras la jornada de entrenamientos del viernes, en la que el vigente campeón de la categoría tuvo que volver corriendo al box por un problema de carburación en la primera moto, la jornada del sábado sirvió para que la nueva mecánica rodara. Finalmente Pedrosa consiguió el séptimo mejor tiempo, su peor clasificación desde el gran premio de la República Checa del pasado año. Ayer, en el momento en que la luz de los semáforos rojos se apagó, las ganas de ganar que inundan el menudo cuerpo del piloto afloraron y, tras realizar una impecable salida, se colocó líder de la prueba al paso de la primera curva. Por detrás de él, Andrea Dovizioso, que salió desde la tercera posición de la parrilla, el australiano Casey Stoner, que salía segundo, mientras que el autor de la pole, el mallorquín Jorge Lorenzo, volvió a pecar de nerviosismo y perdió seis posiciones en el apagón de los semáforos. En la segunda vuelta, el francés Randy De Puniet pasó a liderar la prueba, un liderato que perdió en favor de Stoner al paso por la tercera vuelta. La Aprilia de De Puniet rodó por el asfalto en el quinto giro, fracturando el grupo de cabeza que, finalmente quedó reducido a cinco pilotos con el australiano Stoner a la cabeza. Detrás de este grupo formado por Stoner, Pedrosa y el piloto de San Marino, Álex de Angelis, Andrea Dovizioso trató, sin éxito, de recuperar el contacto con ellos.

Detrás de Dovizioso, la furia interior de Jorge Lorenzo se hizo patente y el español se pegó a la Honda de Dovizioso y le adelantó en la séptima vuelta. Fue entonces, con el italiano ya detrás, cuando Lorenzo fijó su punto de mira en la Honda azul pintada con el número uno, la de Pedrosa, unos metros por delante de él, en la tercera posición. A partir de ese momento, el piloto balear volvió a demostrar que no ha perdido ni un ápice de la agresividad que demostró, y con creces, en la categoría del octavo de litro. En la 14ª vuelta, Lorenzo llevó a cabo una maniobra que puso en vilo a los 80.000 espectadores que se desplazaron hasta Escarperia. La velocidad punta de su Honda en la larga recta de Mugello era ayer sustancialmente inferior a la de las motos de sus rivales. Pero las ganas que tiene Lorenzo de demostrar que puede estar con los pilotos delanteros fueron ayer mayores que las desventajas mecánicas y, en un alarde de desparpajo y osadía, en la curva de final de la recta principal, frenó más tarde que ninguno de ellos. A 25 metros de la curva entró en cuarta posición y, al salir, circulaba líder. "El motor no iba tan fino, y se notaba sobre todo en las rectas", declaró Lorenzo visiblemente satisfecho tras la carrera. "Estoy ya en disposición de luchar por el podio. Siempre que salgo a la pista quiero ganar, pero hoy la moto no ha ido tan bien como en los entrenamientos. Ya daremos con la forma adecuada para que mi Honda corra más en las rectas".

A falta de cuatro vueltas para que ondeara la bandera de cuadros, Pedrosa evidenció que, además, la mecánica a él también le acompaña. Adelantó a Lorenzo y se colocó al frente, una posición que ya no abandonaría hasta cruzar la meta.

"En este circuito siempre he tenido que apretar mucho los dientes", afirmó Pedrosa tras bajarse del podio. "Me he dado cuenta de que De Angelis tenía problemas de neumáticos en las últimas vueltas y que a Lorenzo le faltaba un poco de motor". Pedrosa, además, entró ayer en la historia, pues se convirtió en el primer piloto que, antes de cumplir los veinte años, gana 18 carreras. Un récord que hasta ahora ostentaba Rossi.

La semana próxima, el paddock del Campeonato del Mundo llega al circuito de Montmeló, a escasos kilómetros de su casa. El trazado barcelonés es, a priori mucho más propicio para Pedrosa que Mugello, donde volvió a demostrar que sigue los pasos de un amigo suyo: Valentino Rossi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2005