La bajísima cualificación de la población activa portuguesa es, según la ministra de Educación Maria de Lurdes Rodrigues, "el gran desafío de la sociedad portuguesa en los próximos años". Sólo un 9% posee un título superior (la media de la OCDE es de un 23%) y -lo que es todavía más grave- sólo un 20% acabó la secundaria (la media en OCDE es del 64%). Y la dimensión del problema crece aún más cuando, analizadas las cifras del grupo que tiene entre 25 y 34 años, o sea, que ya comenzó a estudiar después del fin de la dictadura en 1974, sólo el 32% completó estudios secundarios ante la media del 74% de
la OCDE.
La ministra ha anunciado su intención de "diversificar la oferta de formación profesional" y crear incentivos a la formación continua de los trabajadores, cosa que ahora, sólo hacen un 3,6% de ellos (la media europea es del 9,7%).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2005