La UE está en crisis, pero sus instituciones garantizan su funcionamiento. Hoy y mañana lo demostrarán los ministros de Economía y Finanzas, que se disponen a tomar una decisión de gran impacto directo sobre los ciudadanos. Dos años y medio después del lanzamiento del euro, la moneda única cambia su diseño. A partir del año que viene, se acuñarán monedas en las que el mapa incluirá 27 países: los 15 actuales, los 10 que se adhirieron el año pasado y Rumania y Bulgaria, que entrará en 2007. Turquía no estará por decisión expresa de los Veinticinco, que eligieron entre dos diseños: con y sin Turquía. Todo un gesto.
El cambio afectará a la cara común para las monedas de un euro, dos euros, 10 céntimos, 20 céntimos y 50 céntimos, que no varía con independencia del país en el que hayan sido acuñadas. En la cara figura también el valor de la moneda. En la otra están representadas efigies, monumentos, insignias, escritores... de cada país de la zona euro.
El nuevo diseño ha sido hecho por el belga Luc Luyckx, el mismo que ganó en su día el concurso para dibujar esa cara común. En este caso, se le encargó un nuevo trabajo dado que todos los países que acceden al club están obligados a entrar en la zona euro, aunque antes deben cumplir unos requisitos sobre tasas de cambio de sus monedas nacionales, déficit, inflación y deuda. De los antiguos socios, Reino Unido, Dinamarca y Suecia no están en el euro.
Nuevas monedas
En principio, los primeros nuevos países que se incorporarán a la Unión Económica y Monetaria (UEM) serán Estonia, Lituania y Eslovenia en 2007 o 2008. Será en estos países donde empiecen a acuñarse las nuevas monedas como prueba el año que viene. Es ése el plan que analizarán hoy y mañana los ministros de Finanzas, que les será presentado y explicado por el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, el español Joaquín Almunia.
Luyckx, como le habían pedido, presentó dos diseños: con y sin Turquía, pero los ministros de Finanzas de la UE (Ecofin) optaron en su reunión del mes pasado por el diseño que no incluye a Turquía.
En diciembre del año pasado, los Veinticinco acordaron que las negociaciones de adhesión con Turquía se iniciarán el próximo 3 de octubre. La decisión levantó una polvareda de críticas y protestas en varios países como Francia y Holanda. En ambos países, el factor de Turquía ha pesado en el referéndum sobre la Constitución europea. Encuestas hechas en Francia tras la consulta indican que el 18% de los franceses que votaron no lo hicieron influidos por el hecho de que la UE haya abierto las puertas a Ankara.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2005