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La Iglesia negocia contrarreloj una salida a la crisis de Bolivia

La opción de adelantar las presidenciales cobra fuerza en el Congreso

El presidente del Congreso boliviano, Hormando Vaca Díez, indicó ayer que la opción de anticipar elecciones como salida a la crisis del país cobra fuerza en las negociaciones mantenidas entre la Iglesia católica y los poderes del Estado. Aunque la decisión definitiva no está tomada, la Iglesia apresura una salida política a la crisis para evitar la paralización total del país y un eventual enfrentamiento civil.

El cardenal Julio Terrazas se reunió este domingo en el arzobispado de Santa Cruz con el presidente Carlos Mesa y, más tarde, con el presidente del Senado, Hormando Vaca Díez, y el de la Cámara de Diputados, Mario Cossío, y con el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Rodríguez. De estas reuniones se sabe poco, pero por lo que declaró Vaca Díez a última hora de ayer, todo indica que el principal tema fue la posibilidad de que se adelanten las elecciones. La opción, según el presidente del Congreso, cobra fuerza como la salida más probable.

Los obispos contactaron a lo largo del fin de semana con los dirigentes de todos los sectores sociales para conocer sus propuestas para llegar a un acuerdo. Con esta información en sus manos, el cardenal Terrazas comenzó las negociaciones, según una fuente del arzobispado de Cochabamba. La iglesia Católica trabaja para lograr un pacto para antes del martes, cuando el Congreso tiene previsto volver a reunirse en La Paz.

La salida que más se baraja es el adelanto de las elecciones generales, probablemente para después de agosto próximo. La misma fuente del arzobispado de Cochabamba hizo notar que no fueron los obispos quienes han planteado esta solución. Más bien ha sido planteada por los políticos y los empresarios durante las reuniones y los obispos la han escuchado.

La Conferencia Episcopal se encuentra sumamente preocupada por los nuevos escenarios de conflicto y la alta posibilidad de que se generen enfrentamientos. La crisis, expresada en un vacío de poder político en medio de una guerra sorda entre los poderes Ejecutivo y Legislativo y masivas protestas callejeras casi exclusivamente en La Paz, se ha trasladado ahora a Santa Cruz, la primera ciudad económica de Bolivia. Como en La Paz, la sede de Gobierno, ahora esa ciudad ha quedado casi aislada por los bloqueos indígenas en varias vías de acceso. La inquietud en Santa Cruz iba ayer en aumento debido a los anuncios de la probable llegada de indígenas del Altiplano para apoyar a las etnias amazónicas y guaraní.

[El papa Benedicto XVI expresó ayer su preocupación por la crisis boliviana e hizo un llamamiento para que prevalezca la responsabilidad y la disponibilidad a un diálogo "abierto y leal", informa Efe].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2005