Ha pasado mes y medio desde las elecciones autonómicas y los políticos siguen enzarzados en discusiones que a la mayoría ni le van ni le vienen. Nos prometieron que era el momento de trabajar por los intereses de la ciudadanía. Pero no tienen tiempo, porque se están entreteniendo con la formación de los grupos parlamentarios. No deja de ser paradójico que quienes estén montando este escándalo sean EB y Aralar, que se vendieron a sí mismos asegurando ser garantía para "un giro a la izquierda" y ahora sólo se ocupan de cuánto dinerito van a cobra.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2005