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OPINIÓN DEL LECTOR

Matrimonio y sexualidad

¿Deberían prohibirse las bodas religiosas entre católicos y católicas? Más aún ¿Entre cualquier grupo religioso? ¿Qué certeza jurídica hay de la bendición de un ser superior (Dios) a ese acto? Sólo la fe.

Me pregunto por qué su Dios no les manda un castigo cada vez que rompen su matrimonio gracias a la Ley del Divorcio (esa que tanto criticó Álvarez Cascos pero que no dudó en utilizar llegado el caso). No obstante, dicho grupo recela de las bodas entre homosexuales, y las de heterosexuales que se casan "por el juzgado": bodas reales les llamo yo. Desprecian a todo aquél que no pase por la vicaría.

Y yo me pregunto: ¿No fomentan las bodas religiosas el matrimonio como dar alivio a la sexualidad reprimida? Recuerdo que la sexualidad fuera del matrimonio está prohibida por su religión. Es más, la negación absoluta al uso del preservativo, ¿no puede ser contemplada como delito contra la salud pública? ¿Qué estudios se han realizado sobre la salud psíquica de niños de matrimonios religiosos practicantes? ¿Es garantía de no homosexualidad? ¿Es garantía de no caer en las garras de ese laicismo degradante que tanto temen?

Por supuesto que esta carta es demagógica, pero cuando escucho al señor Fraga decir que los matrimonios entre homosexuales son "asquerosos", pienso en que quizá su visión del mundo no difiera de la un talibán: borremos del mapa a todos aquellos que no son como nosotros. De demagogia en este país estamos bien servidos.

Lo de amaos los unos a los otros lo dejamos para el nuevo mesías, a éste le salío mal el marketing.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de junio de 2005