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Lenny Kravitz abrió en Benidorm su gira europea con éxito de público

El neoyorquino presentó su trabajo 'Baptism' ante 9.000 personas

Aunque resulte paradójico, dos personas blancas (un bajista contundente y una batería tenaz) marcaron el ritmo de la música negra, negrísima, que el neoyorquino Lenny Kravitz (LK) amplificó el jueves por la noche en Benidorm ante 9.000 personas. LK gustó a un público eminentemente joven y muy bailón. En julio pasarán por Benidorm James Brown, Jamiroquai, The Prodigy y Echo and the Bunnymen.

Lenny Kravitz se situó en el centro del escenario y ahí permaneció estático y en silencio, jugando con el tiempo, casi 30 segundos, mirando al público, provocándolo, quizá para analizar la reacción que suscita su persona, no su música, a este lado del Atlántico. Así, como escrutando a través de unas gafas negras lo que le espera en su periplo europeo (en Benidorm abrió la gira Electric Church que culminará en Londres después de actuar por medio continente), arrancó un espectáculo memorable de casi dos horas.

Por lo visto en la plaza de Benidorm -lugar de tamaño ideal para que el sonido llegue nítido a todo el recinto- LK, de 41 años, ha conquistado al público veinteañero. Mucha gente joven coreó sus canciones, incluso las menos conocidas como Minister of rock and roll, de su último trabajo, Baptism, tema con el que abrió el concierto.

Puño en alto, haciendo palmas, guitarreando, escorándose de banda a banda, hablando con el público, bailando, incluso bajando a la arena, a LK no le hizo falta un decorado espectacular para llenar de contenido el escenario; ni siquiera una pantalla de video. Eso sí, a Kravitz le acompañaban siete músicos, y tres coristas a lo gospell, con talento suficiente para llenar de sobra varias tablas.

Un bajo contundente y una batería aporreada con tenacidad por una mujer blanca, marcaron el ritmo de la música negra, originaria de esa mezcla tan neoyorquina construida con una base de profusión funky, ramalazos soul, destellos rock a lo Hendrix y aderezos gospel, que hizo danzar al público sin descanso. La gente salió satisfecha, bastante satisfecha, aunque probablemente echó en falta alguno de los temas míticos del estadounidense. Sí cayeron Are you gonna go my way y Fly away, tema por el que logró su primer Grammy.

Con Lenny Kravitz se abre la temporada de grandes conciertos en Benidorm, este año concentrada en el llamado Benidorm Music Meeting 2005, que tendrá lugar los días 29, 30 y 31 de julio en el estadio de fútbol con artistas como James Brown, Jamiroquai, The Prodigy o Echo and the Bunnymen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de junio de 2005