Siete plazas, un maletero más amplio y una oferta de motores y equipamiento más completa. Pero con una línea continuista y un interior que, salvo por el salpicadero, tampoco innova frente a lo conocido hasta ahora. El nuevo Zafira estará disponible en España en septiembre: el más barato costará 18.800 euros (1.6 105 CV Essentia); el más caro, 28.880 (2.0 turbo 200 CV Cosmo), y la versión que captará la mayoría de las ventas (1.9 CDTi turbodiésel 120 CV Enjoy), 23.300 euros.
La carrocería adopta los patrones de diseño del nuevo Astra, pero mantiene la misma arquitectura y, en conjunto, la imagen resulta similar a la del modelo actual. Por dentro sí se aprecia un cambio sustancial, aunque sólo en el salpicadero, que se inspira también en el del Astra. El resto del interior, desde las formas de los asientos hasta la configuración de plazas y las soluciones de flexibilidad, son casi idénticos.
Mayor tamaño y desahogo
La sensación de desahogo sí que ha variado significativamente. Ahora mide 4,46 metros de largo, 14 centímetros más que el Zafira de hoy, y ofrece más espacio en todas las filas. La tercera sigue siendo pequeña, pero ahora puede acomodar a adultos bajos, aparte de niños. El maletero también se beneficia, y, con cinco plazas, tiene una capacidad de 645 litros, 45 más. El cambio en la consola, mucho más cómodo de accionar que el actual, y la bandeja cubreequipajes del maletero, que cuenta ya con un espacio para dejarla sujeta cuando se utilizan las siete plazas, es otra de las mejoras que más se agradecen en el uso diario y familiar.
En cuanto al equipo de serie, todos los Zafira incluirán control de estabilidad, seis airbags, climatizador, radio-CD... Y como opción podrán disponer de acceso y arranque sin llave, suspensión electrónica y un techo especial con cuatro cristales y muchas guanteras.
El nuevo Zafira contará también con una versión deportiva OPC, con motor 2.0 turbo de 240 CV, que llegará a fin de año.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de junio de 2005