El uso de videocámaras de vigilancia en el interior de algunos institutos de enseñanza pública andaluza ha abierto un debate en la comunidad educativa. La instalación de videocámaras, que depende y está sufragada por el consejo escolar de cada centro, se limita en algunos casos al exterior de los edificios para controlar el vandalismo. Las voces en contra de este sistema han surgido cuando las cámaras se colocan en los pasillos de los centros, método cuya legalidad cuestiona el Defensor del Menor Y UGT.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de junio de 2005