En el reportaje sobre el Premio Grinzane Cavour manifesté que, entre otras cosas, consideraba que justificaba una vida profesional haber publicado Los detectives salvajes y 2666 de Bolaño, París no se acaba nunca de Enrique Vila-Matas y la "opera omnia" de Álvaro Pombo (no mencionada esta última por razones, supongo, de espacio).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de junio de 2005