Los 5.590 habitantes de Alcalá de los Gazules ya sufren los efectos de la sequía en Cádiz. El Ayuntamiento comenzó la pasada noche los cortes en el suministro de agua por el bajo nivel de reservas del pantano del que se abastece este municipio. El alcalde, Arsenio Cordero, del PSOE, informó de que los cortes se producirán de lunes a viernes de 24.00 a 7.00, la franja horaria de menor consumo. "La situación no es grave, pero sí preocupante. Debemos ser precavidos desde este momento", dijo.
El nivel de agua en la Pantaneta del Montero puede garantizar el suministro durante 24 horas hasta finales de agosto. Sin embargo, el Consistorio ha optado por comenzar las restricciones ante las escasas previsiones de lluvias para el próximo otoño.
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En el resto de la comarca de la Janda no se registran de momento problemas de restricciones. No obstante, en Benalup, la Consejería de Medio Ambiente desarrolla una actuación de urgencia para captar nuevos pozos de agua que garanticen el suministro los próximos meses hasta que toda esta comarca quede conectada al pantano de Los Hurones a finales de año.
Las consecuencias de la sequía no acaban aquí. La falta de lluvias obligará a transportar agua en camiones cisterna en el mes de agosto a los municipios de Grazalema (2.178 habitantes), Benaocaz (702 h.) y Villaluenga del Rosario (473). Las reservas de la presa del Fresnillo, de la que se abastecen estas tres pequeñas localidades serranas, están bajo mínimos y acabarán en dos meses.
Se da la paradoja de que Grazalema es el municipio con mayor nivel pluviosidad (cantidad de lluvia que recibe un sitio en un período determinado de tiempo) de España. Sin embargo, los recursos hídricos son mínimos. De momento, no hay restricciones, aunque la situación se agravará en verano, cuando la Sierra gaditana aumente su consumo de agua porque triplique su población por la llegada de turistas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de junio de 2005