Unos 900 vecinos de los barrios barceloneses de Montbau, Parc de la Vall d'Hebron, Sant Genís dels Agudells y Taxonera, según la Guardia Urbana - 2.000 según los convocantes- cortaron ayer la Ronda de Dalt para protestar por la anunciada instalación de una sala de atención a drogadictos en el hospital de Vall d'Hebron. El corte provocó retenciones de hasta ocho kilómetros en dirección al Besòs y de cinco kilómetros hacia el Llobregat. Los vecinos dicen que esta narcosala se debe abrir en un barrio donde el problema de la droga sea evidente, algo que, a su juicio, no ocurre en Vall d'Hebron. Barcelona ya tiene dos narcosalas en el Raval.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de junio de 2005