Resido en Tomares, un pueblo del área metropolitana de Sevilla. Hace unas semanas me llevé una increíble sorpresa al constatar que se había habilitado una zona de aparcamiento en batería en una rotonda. ¿Se imaginan? Los vehículos dan marcha atrás para salir del aparcamiento y se sitúan de lleno en la rotonda encontrándose con los que circulan por ella. Envié un e-mail al Ayuntamiento transmitiéndoles mi preocupación por posibles accidentes y, como es por desgracia normal, no acusé recibo. Imagino que, como es igualmente usual, sólo mostrarán su cercanía al ciudadano para pedir el voto en las próximas municipales. Sería interesante conocer, en estos tiempos donde impera una férrea y elogiable cultura de seguridad vial por parte de diferentes sectores de la sociedad, la opinión de expertos sobre esta situación. ¿Seremos de verdad el único municipio de la UE con semejante aberración de ordenación del tráfico? Espero que alguien, eventualmente, me responda.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de junio de 2005