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El "aburrimiento" de algunos adolescentes

El "inmejorable afán de superación" que demuestran estos niños no es suficiente en ciertas ocasiones. "Algunos adolescentes recién llegados de China acuden al instituto, pero al no entender el idioma, se aburren como ostras". Desde que el profesor Fernando Fernández creó la asociación Esperanza de Nuestra Tierra para ayudar a los inmigrantes en Andalucía, conoce al dedillo los problemas de integración del pujante colectivo chino.

El fracaso escolar de los adolescentes en los colegios andaluces es el principal problema que quieren atajar los profesores de los tres colegios de cultura china. "Hemos propuesto a la Consejería de Educación que reagrupen a los chicos de Sevilla en tres institutos para que se puedan estimular unos a otros y cuenten con una mediadora social de apoyo. La dispersión de energía es contraproducente", dice. Fernández se queja del retraso con que actúan las administraciones a la hora de planificar las políticas de ayuda al inmigrante: "Vamos apagando fuegos, y las administraciones van por detrás de los acontecimientos. Tendrían que adelantarse a las asociaciones, no ir cinco pasos por detrás", denuncia.

La Generalitat catalana ha impulsado un convenio gracias al cual profesores cualificados proporcionan un apoyo extraescolar a los alumnos chinos con dificultades en la comprensión de las clases. "Las cuatro horas a la semana de las aulas de Educación Lingüística en Andalucía para estos chicos son del todo insuficientes", aclara la directora del centro malagueño, Qi Zhou. "Las autoridades no han comprendido aún que necesitan profesores como puente inicial", aclara. El fracaso del método con ciertos alumnos chinos es patente, y en estas clases de apoyo se ha dado el caso de que profesor y alumno sólo se puedan comunicar por gestos para progresar. "El objetivo debería ser que saquen la secundaria, no que aprendan español", denuncia Fernández.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de junio de 2005