Los ayuntamientos catalanes multiplicaron por 16 durante el año 2002 el volumen de su deuda a largo plazo. Así lo recoge un informe de la Sindicatura de Cuentas publicado ayer, según el cual, los consistorios catalanes incrementaron su endeudamiento a largo plazo de los 24.202 millones de euros de 2001 a los 407.468 millones de 2002. Esto representa un aumento del 16,83% de su endeudamiento vivo. La Sindicatura atribuye este incremento a las necesidades de financiación que requieren las operaciones de capital ejecutadas y también a los efecto de la promulgación de la ley de estabilidad presupuestaria impulsada por el Gobierno del PP.
El organismo fiscalizador de la Generalitat también alerta en su informe de que 192 de las 1.110 corporaciones locales de Cataluña no entregaron sus cuentas correspondientes a 2002 en el plazo de tiempo establecido. Para evitar que este fenómeno se repita en el futuro la Sindicatura pide al Parlament que el nuevo proyecto de ley de este organismo recoja "medidas de coerción para los casos en que se produjera una ausencia de colaboración por parte de los entes fiscalizados".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de junio de 2005