El futuro presidente de la Xunta de Galicia, el socialista Emilio Pérez Touriño, y el líder del BNG, Anxo Quintana, coincidieron ayer en afirmar que el Gobierno de coalición que ambos ya negocian fortalecerá la cohesión de España. Los dos líderes aseguraron que las reformas que planean para la comunidad gallega buscarán el consenso con el PP y serán respetuosas con la Constitución.
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El partido de Manuel Fraga se empleó ayer a fondo en calificar de peligro para el Estado un Gobierno de socialistas y nacionalistas. Por ello, el líder del PSdeG garantizó que su acuerdo con el BNG no incluirá ninguna propuesta fuera de la Constitución. Los nacionalistas no ocultan que su propósito es lograr el reconocimiento de Galicia como nación, pero aseguran que no pondrán en duda la "cohesión" de España.
El relevo de Fraga podría producirse a finales de julio o principios de agosto. Una de las iniciativas que pondrá en marcha el nuevo Gobierno será la reforma del Estatuto. "La reforma estará en el marco de la Constitución y buscará un amplio consenso. Mi primer objetivo es mantener la unidad y la cohesión en Galicia, que el clima social y político sea razonable para el entendimiento", señaló Pérez Touriño. Ese consenso viene impuesto por los mecanismos legales para reformar el texto, que exigen el acuerdo de dos tercios del Parlamento gallego. El apoyo del PP es, por tanto, imprescindible.
Fraga descartó la impugnación de los resultados electorales e insistió en que su propósito es ponerse al frente de la oposición.
Entre las exigencias del BNG figuran una vicepresidencia única para Quintana y programas de inversiones del Gobierno central en Galicia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de junio de 2005