"Lo importante es que un libro tenga la misma dignidad que una escultura tallada en mármol", escribía Joan Miró en 1948, a propósito de su trabajo para los poemas A toute épreuve, de Paul Eluard. El libro es una de las obras clave de la exposición Joan Miró. Arquitectura de un libro, que se presenta en la Fundación Miró, hasta el 6 de noviembre, en el marco del Año del Libro y la Lectura. La muestra, que presenta 20 ediciones de bibliófilo del artista, descubre el proceso de creación de las obras, desde la gestación hasta el resultado final. "Miró consideraba la ilustración como algo secundario, mientras que concebía un libro de bibliófilo como un trabajo de colaboración entre escritor, artista y editor", explica Teresa Montaner, comisaria de la exposición.
La conexión de Miró con los escritores y poetas de su generación, se hacen evidentes en el montaje, en el cual la obra definitiva se exhibe precedida por la correspondencia previa entre el artista, los autores y los editores. Se incluyen manuscritos, dibujos preparatorios e incluso esbozos sobre trozos de cartón, maquetas y planchas de grabados de madera y cobre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de junio de 2005