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El instituto Lluís Vives será reformado en profundidad tras meses de protestas

El instituto Lluís Vives, el más antiguo y representativo de la ciudad de Valencia, será objeto de unos importantes trabajos de reforma para subsanar las deficiencias que arrastra desde hace años. Las obras, alguna de las cuales ya han comenzado, se extenderán a lo largo del verano y comprenderán, entre otras acciones, la renovación de los sistemas eléctrico y de calefacción; la instalación de dobles ventanas y la reparación de los baños, las puertas y los techos, algunos de los cuales se caían a trozos.

La junta directiva saliente atribuye las obras al éxito de las movilizaciones que los estudiantes, padres y profesores han protagonizado en los últimos meses ante la falta de respuesta de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte.

El desamparo crónico del instituto se hizo evidente el 9 de febrero. Aquel día, un operario de la compañía eléctrica Iberdrola accedió al Lluís Vives y cortó el fluido eléctrico. Antes de abandonar el instituto, el empleado comunicó a un conserje que el centro público llevaba meses sin pagar el recibo de la luz. 600 alumnos fueron enviados a sus casas a las 10 de la mañana.

El apagón duró un par de horas, pero lo insólito de la situación llevó al mismo presidente de la Generalitat, Francisco Camps, a ponerse en contacto con la compañía, que lo atribuyó a un error y se comprometió a que no volvería a ocurrir.

La nueva junta directiva, que tomará posesión hoy, y la Asociación de Madres y Padres de Alumnos, también celebraron las obras. Pero adelantaron que, además de acciones "parciales", el edificio, un antiguo convento del siglo XVI, requiere de un "plan integral" para adaptarlo a las necesidades educativas actuales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 2005