El Ayuntamiento de Sevilla, una de las instituciones que colabora en el Festival Internacional de Danza de Itálica, no había iniciado ayer el montaje del escenario y las gradas en el Patio de la Montería del Real Alcázar, una de las sedes del festival. El retraso en la instalación, que debería haber estado lista el 8 de julio, se ha producido por un problema de financiación del consistorio. "Desde el Ayuntamiento nos han dicho que el problema es el retraso de la aportación que una entidad financiera tenía firmada por convenio", aseguró ayer la diputada de Cultura, María José Fernández.
"Itálica es un compromiso político que la Diputación tiene con Sevilla y que va a mantener, pase lo que pase", zanjó Fernández. La colaboración del Ayuntamiento, estimada en 120.000 euros, incluye el montaje del escenario y gradas en el Alcázar, valorado en 90.000 euros. "Acabo de hablar con el equipo técnico y aseguran que todavía estamos a tiempo para que pueda usarse el día 12. Mañana -por hoy- tomaremos una decisión que podría ser dividir la programación del Alcázar entre las otras dos sedes o asumir el montaje nosotros", apuntó Fernández. El Ayuntamiento de Sevilla envió ayer un comunicado en el que asegura que ha puesto en marcha "todos y cada uno de los procesos técnicos y administrativos necesarios para la instalación".
Por otra parte, el festival se acerca por primera vez a los procesos migratorios con el encuentro Bajo el foco: Migraciones y danza en el Mediterráno, que se celebrará hoy y mañana en la sede de la Fundación Tres Culturas. Las sesiones son gratuitas y abiertas al público y reúnen en torno al tema a políticos, sociólogos y artistas.
Itálica, que por primera vez ha incluido a compañías árabes, ahonda en tema del encuentro con el espectáculo que podrá verse esta noche en Tomares. La compañía tunecina Selma & Sofiane Ouissi representará Stop...boom, un espectáculo que surgió por su rechazo a la guerra de Irak y que incluye críticas a la política de su país.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005