El humor vitriólico de Leo Bassi animó ayer un largo recorrido por Barcelona y sus aledaños en el Bassibus, un proyecto de "turismo político" que ha marcado el pistoletazo de salida de Inn Motion, que se celebra hasta el sábado en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. Bassi amenizó un viaje de más de cinco horas en un autobús de dos pisos que llevó a los pasajeros a ver la desolación actual del Fórum, siguió en La Mina, donde el artista realizó juegos malabares ante la estatua de Camarón, y en el club de golf El Prat, en el Vallés, donde provocó incluso que el portero del centro echara e insultara a los participantes en la experiencia.- B. B.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005