El consejero de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal, afirmó ayer que algunos de los comerciantes del barrio barcelonés del Carmel cuyas tiendas permanecen cerradas no abren sus tiendas "porque no quieren". Nadal se refería con estas palabras al hecho de que, cinco meses después del hundimiento que puso el barrio patas arriba, sólo 10 de los 70 comercios afectados han reabierto (véase EL PAÍS del pasado miércoles). "Si hay comercios que dicen que no cobran y que si no cobran no abren, no abren porque no quieren abrir, porque sí pueden", manifestó el consejero durante una entrevista en la emisora radiofónica RAC 1.
El presidente de la Asociación de Comerciantes Carmel Centre, Josep Maria Mas, denunció el pasado martes la "desesperada" situación que viven los comerciantes del Carmel, tanto si no han abierto, aseguró, como si ya han podido reabrir, porque los ingresos han caído entre el 30% y el 50%, explicaron los propios tenderos.
En su respuesta, Joaquim Nadal argumentó que hay locales que por su ubicación, alejados del socavón, podrían abrir, pero que no lo hacen porque dejarían de percibir las ayudas públicas mensuales de las administraciones públicas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005