La Fundación Cultural Mapfre Vida, de Madrid (avenida del General Perón, 40) propone como exposición de verano las tauromaquias de Antonio Carnicero y Francisco de Goya, las dos series grabadas sobre el arte de torear impregnadas por el espíritu de la Ilustración. Por primera vez se pueden comparar los dibujos y grabados de una fiesta con predominio del costumbrismo o de la tragedia.
Las dos interpretaciones se identifican en el montaje con distintos colores. La de Carnicero tiene un fondo marrón, con los dibujos que pertenecieron a la colección Rodríguez-Moñino-Brey, depositados en la Real Academia Española, y la colección de 12 estampas de la Colección de las principales suertes de una corrida de toros, del Museo Municipal de Madrid, y la de Goya en rojo, con tres dibujos preparatorios, del fondo del Museo del Prado, y las 33 estampas de Tauromaquia, en una primera edición que adquirió el Museo de Pontevedra, a cuya sede viajará la exposición.
"Nunca se han visto juntas las dos grandes tauromaquias del siglo XVIII, que marcan la forma de representar la fiesta de los toros", declara Pablo Jiménez, director de la fundación. "Las suertes del toreo aparecen de forma sistemática en Carnicero, con unos dibujos muy minuciosos y grabados coloristas, que reflejan un espíritu festivo y con gracia castiza, mientras que 15 años después Goya plantea una visión mucho más dramática, con la fuerza del toro, más cerca del espíritu de la Ilustración, que ponía reparos a la barbarie de los toros. Antes de aparecer su tauromaquia había ocurrido la muerte en el ruedo de Madrid en 1801 del diestro Pepe Hillo y se llegaron a prohibir las corridas por Godoy en 1805".
Series taurinas
El autor del proyecto expositivo es Javier Blas, director de la Calcografía Nacional, que ha analizado en el catálogo las dos representaciones de la tauromaquia, junto a otros textos de Juan Carrete, Álvaro Martínez Novillo, Ascensión Ciruelos, José Manuel Matilla y José Miguel Medrano, junto a las reproducciones de los dibujos y grabados de los dos artistas.
"Cada una de las series es el testimonio de un planteamiento genuino y diferencial en la manera de entender la fiesta de los toros y su significado", señala Javier Blas. La presentación conjunta permite confrontar las dos series taurinas más importantes de finales del siglo XVIII y principios del XIX, época en que las corridas de toros tienen una enorme popularidad. Carnicero dibujó a lápiz y pluma y grabó al aguafuerte su colección entre 1787 y 1791, mientras que las estampas de Goya fueron grabadas entre la primavera de 1814 y el otoño de 1816, a partir de un dibujo preparatorio, hasta lograr concentrar "un máximo de tensión", según Javier Blas. La exposición estará abierta hasta el 4 de septiembre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005