Pasqual Maragall, el presidente de la Generalitat de Cataluña y alcalde de Barcelona cuando esta ciudad celebró los Juegos en 1992, apreció que Madrid "se ha ganado el respeto de todos" y observó que la capital española ha quedado "mejor situada para presentarse en un futuro". Maragall recordó que Barcelona obtuvo sus Juegos al tercer intento: "Éste es un tema de mucha obstinación y paciencia". Su predecesor en el cargo, Jordi Pujol, subrayó que el resultado "no es una sorpresa" y aseguró que Madrid "no pierde nada y gana un buen proyecto".
El ministro de Defensa, José Bono, insistió en "la positiva imagen de unidad" dada por la candidatura: "Ya hay algo que hemos ganado. Han estado juntos el PP, el PSOE, el Ayuntamiento, el Gobierno y la Reina". Jesús Caldera, ministro de Trabajo, se felicitó por las infraestructuras ya construidas.
El ex presidente del Gobierno José María Aznar dijo que le da "muchísima pena" la eliminación de Madrid de la carrera olímpica.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005