Bélgica entregó ayer a España a los supuestos miembros de ETA Jon López Gómez y Diego Ugarte López de Arkaute. La policía acusa a este último de aparcar el coche bomba con el que la banda asesinó al dirigente socialista vasco Fernando Buesa y a su escolta, el ertzaina Jorge Díez, el 22 de febrero de 2000.
El otro extraditado desde Bélgica, Jon López, tiene 30 años y es de Bilbao. Acusado de quemar un autobús en Basauri (Vizcaya), ingresó en prisión por orden de la Audiencia Nacional, pero en octubre de 1998 quedó en libertad provisional y huyó. López fue condenado en rebeldía a 17 años de prisión.
Los ahora extraditados fueron detenidos el 31 de marzo de 2004 en un control policial en la localidad belga de Mons. Ésta es la primera aplicación del acuerdo entre Bélgica y España sobre la euroorden que entró en vigor el 1 de enero de 2004.
Además, el huido Eneko Aizpuru Giraldo fue entregado ayer por Francia. Aizpuru, dirigente de la organización juvenil Segi y contra el que había una orden internacional de detención dictada por la Audiencia Nacional, fue arrestado el martes en Bayona. Aizpuru huyó en marzo de 2002 tras una operación policial contra Segi. La policía le acusa de haber participado en actos de violencia callejera.
Por otra parte, la Corte Suprema de México rechazó ayer una solicitud de seis presuntos miembros de ETA para afrontar en libertad provisional bajo fianza un proceso de extradición a España, donde están acusados de terrorismo, informa Efe.
La Primera Sala de la Corte resolvió que el único facultado para otorgar la libertad provisional bajo fianza de personas sometidas a procedimientos de extradición es el juez que lleva el caso, y no el máximo tribunal del país. Los presuntos miembros de ETA son: Asier Arronategui, Ernesto Alberdi, Félix Salustiano García, Juan Carlos Artola, José María Urquijo y María Asunción Gorrochategui.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005