La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza (primero por la derecha), inauguraron ayer en la capital guipuzcoana una estación depuradora. En plena guerra del agua entre Murcia y Castilla-La Mancha, el acto se celebró con paraguas. La ministra aprovechó para alertar contra la pérdida de arena en las playas que causan determinadas infraestructuras.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005