Estados Unidos se ha comprometido con el Gobierno español a "minimizar" el impacto de su reducción de tropas en Rota -702 militares y 576 civiles en total- tanto en la zona como en el personal laboral español. El nuevo embajador de EE UU en Madrid, Eduardo Aguirre, visitará hoy y mañana las bases de Morón de la Frontera (Sevilla) y Rota (Cádiz), tras almorzar ayer con el ministro de Defensa, José Bono.
En la carta que la Embajada de EE UU dirigió al Gobierno español a principios de junio, para comunicarle la retirada del Segundo Escuadrón de Reconocimiento Aéreo de la Flota y otras dos unidades auxiliares, ya reconocía que "esta decisión tendrá un impacto económico en las comunidades del entorno de la base de Rota. Por favor", concluía, "tenga la seguridad de que EE UU exploraría todas las opciones para minimizar el impacto de los cambios en el personal civil, incluidos los empleados españoles".
El pasado viernes, el Pentágono comunicó otra retirada: la del equipo de operaciones especiales SEAL (Mar, Aire y Tierra) de la Navy. Esta unidad se marchará en julio, mientras que las otras tres lo harán antes del 30 de septiembre.
El embajador estadounidense, Eduardo Arroyo, incorporado a Madrid la semana pasada, podrá comprobar mañana de primera mano la inquietud que han provocado estos anuncios, que afectan a casi un tercio de las tropas de EE UU actualmente desplegadas en Rota. El embajador acudirá a la ceremonia de relevo del jefe de las fuerzas de EE UU en la base, el capitán de navío John H. Oren, por el también capitán de navío Earl K. Hampton.
Ayer por la tarde, Aguirre visitó la base de Morón de la Frontera (Sevilla), donde EE UU sólo mantiene de forma permanente un reducido destacamento. Fuentes diplomáticas consideraron "lógico" que las dos bases utilizadas por tropas de EE UU figuren entre las primeras visitas del embajador.
Aguirre mantuvo ayer un almuerzo con el ministro de Defensa, José Bono, en el palacio de Buenavista, sede del Cuartel General del Ejército. Asistentes al encuentro destacaron el clima de cordialidad en que se desarrolló e indicaron que su objetivo fue establecer lazos de confianza más que abordar temas concretos.
No obstante, según fuentes diplomáticas estadounidenses, se abordó el tema de las bases, la colaboración entre los respectivos ejércitos y las relaciones con Cuba o Venezuela.
Fuentes del Ministerio español de Defensa hicieron más hincapié en la colaboración en Afganistán, donde España tiene 540 militares y se dispone a enviar otros 500 para asegurar la celebración de las elecciones legislativas de septiembre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005