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Derribada la última chabola de un poblado marginal de Móstoles

El asentamiento de la Vereda del Pan llegó a acoger a 221 personas

Operarios de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Móstoles derribaron ayer la última chabola del asentamiento de la Vereda del Pan y del Agua, donde han vivido 70 familias (221 personas) durante la última década. Todas han sido realojadas en viviendas en altura por el Instituto de Realojamiento e Integración Social (IRIS).

Acompañado por el director gerente del IRIS, José Antonio Martínez, y el alcalde de la localidad, Esteban Parro, el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Mariano Zabía, asistió a la desaparición de este asentamiento, en el que la mayoría de las familias tienen tres o cuatro miembros y en el que llegaron a vivir 80 niños menores de 17 años.

Zabía indicó que en este proyecto se han invertido 12 millones de euros y se han empleado seis meses de trabajo, y destacó que con el desmantelamiento del poblado comienza la parte más importante del proyecto: "La integración de las familias realojadas en la sociedad". El proceso, dijo, "durará cinco años y requerirá el esfuerzo y la voluntad de las familias, que van a contar con el respaldo incondicional de los trabajadores del IRIS en esta nueva etapa de sus vidas".

Para el alcalde mostoleño, con esta medida "se termina con una situación de injusticia social, enquistada durante más de una década, se dignifican las condiciones de vida de estas familias y se atiende a una antigua reivindicación de los vecinos".

Los pisos de realojo son adquiridos en el mercado de segunda mano o cedidos por el Ivima. En este caso, el IRIS ha realojado a cerca de la mitad de las familias en pisos situados en Móstoles y las restantes en viviendas de los municipios colindantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005