La ministra de Medio Ambiente, Cristinas Narbona, inauguró ayer la depuradora de aguas residuales de Loiola, en San Sebastián, que tratará las aguas de toda la comarca (360.000 habitantes) y las verterá limpias al mar a través del emisario submarino de Mompás. La depuradora funciona ahora parcialmente y se espera que esté a pleno rendimiento a finales de este año, cuando concluya la construcción de un colector subterráneo de 1.375 metros. El coste de la obra ha ascendido a 33,7 millones de euros, a los que hay que añadir otros 24 millones de toda la red de saneamiento. Narbona manifestó que desde ayer San Sebastián es "una ciudad más sostenible".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005