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Reportaje:

El viaje de 'Spirit' y 'Opportunity'

Los científicos desentrañan los hallazgos que realizan en Marte los dos robots enviados por la NASA

En el año y medio que los dos vehículos automáticos Spirit y Opportunity llevan en Marte recorriendo algunos kilómetros en dos lugares próximos al ecuador del planeta, sus instrumentos han tomado y enviado enormes cantidades de datos que la NASA ha ido presentando en avances preliminares. Ahora los científicos de la misión hacen públicos sus análisis y conclusiones en seis artículos, publicados hoy en la revista Nature, que abordan diferentes aspectos de las investigaciones.

"Cuando uno ve Marte como un puntito rojo en el cielo nocturno, parece una hazaña increíble hacer aterrizar sondas espaciales allí", comenta el experto David Catling en Nature en su presentación de los artículos científicos. Pero los robots no sólo aterrizan en los lugares elegidos, sino que son capaces de recorrer kilómetros y de realizar análisis geológicos y mineralógicos muy precisos.

Nadie sabe hasta cuándo funcionarán los vehículos llegados en enero de 2004

Alian Wang y sus colegas explican en la revista que las rocas volcánicas en el cráter Gusev, donde está el Spirit, están recubiertas con material rico en azufre, bromo, cloro y óxido de hierro, lo que sugiere que pueden haber reaccionado con agua acidificada, que después se evaporó.

El año pasado, a las pocas semanas de iniciar su trabajo, los robots hallaron rasgos geológicos y minerales que los investigadores asocian a la existencia de agua. Los científicos advirtieron de que ese acontecimiento húmedo debió de producirse hace miles de años, sin poder especificar cuándo.

También en el capítulo del agua, otro artículo, en este caso sobre observaciones realizadas con la nave en órbita Mars Odyssey, explica que se han encontrado basaltos volcánicos que contienen más de un 20% de olivina, un mineral que rápidamente se erosiona por el agua. Phil Christensen y sus colegas comentan que se localizaron capas similares de rocas ricas en olivina en las paredes erosionadas de cañones y en fondos de antiguos cráteres de hace miles de millones de años. "Esto sugiere", informa Nature, "que durante los períodos de la historia marciana en que se formaron las capas de olivina, en la superficie del planeta no fluyó intensamente el agua".

Otro grupo científico, liderados por Albert Yen, se refiere a los análisis de polvo realizados por los dos vehículos de superficie en puntos opuestos del planeta y afirma que la composición del polvo es muy similar. Esto indica que la circulación del aire distribuye el polvo a gran distancia de donde se origina. Los miles de fotografías que han tomado el Spirit y el Opportunity aportan información científica muy interesante. Por ejemplo, se ha logrado observar el tránsito de los satélites naturales de Marte Deimos y Fobos cruzándose delante del Sol. Es la primera vez que se ve este fenómeno desde otro planeta.

Al examinar la distribución de los granos de arena en las ondulaciones que se forman en el suelo en la región de Meridiani Planum (donde está el Opportunity), los científicos han llegado a la conclusión de que algunas arenas son más resistentes al transporte por el viento de lo que cabía esperar.

El experto Matt Golombeck explica en su artículo que en la elección de los lugares de descenso de ambos vehículos se antepuso la seguridad de los mismos al interés puramente científico del lugar, y las estimaciones al respecto fueron correctas, ya que Spirit y Opportunity sobrevivieron sin problemas a la peligrosa maniobra de caída controlada. Sin embargo, comenta Gollombeck, los informes geológicos sobre ambos lugares fueron menos precisos, basados en observaciones desde naves en órbita marciana y telescopios.

Los dos vehículos automáticos llegaron a Marte en enero de 2004 y el plan era que funcionasen allí, como geólogos de campo robóticos, durante al menos tres meses. Las expectativas han superado los cálculos más optimistas, pese a sufrir algunos percances. Spirit tuvo un problema de software nada más llegar a destino que a punto estuvo de provocar el pánico entre los científicos y los responsables de control de la misión, pero se logró arreglar. Más recientemente, Opportunity se atascó en una duna de arena y permaneció varias semanas atrapado hasta que logró salir a terreno más duro. Nadie puede aventurar cuánto van a durar estos dos exploradores planetarios, pero la NASA se ha comprometido a mantener la misión activa mientras funcionen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005