Nací en Barcelona, me he criado en Barcelona, mis hijas son catalanas y podría decir que casi me avergüenzo de ello. ¿De verdad la mayoría de los catalanes se alegran de la no elección de Madrid para los Juegos Olímpicos de 2012? ¿Qué es lo que está pasando? Me parece patético y bochornoso que emisoras locales catalanes y cadenas autonómicas se burlen y mofen de que Madrid no haya sido elegida. ¿En qué nos hemos convertido?
Supongo que habrá que darles las gracias a los que gobiernan en Cataluña, payasos y mimos, grandes actores de la comedia de lo absurdo. Es verdaderamente horroroso que pase esto en Cataluña. Espero que sean minoría los que se alegran de las desgracias ajenas. Lamentable imagen de una tierra de la que siempre me he sentido orgullosa y con la que ahora, por desgracia, ya no sé si realmente me siento identificada.
¿Ya no somos todos españoles? ¡Por favor! Basta ya de tonterías, discriminaciones y burlas.
Dios quiera que en 2016, 2020 o 2024 pueda Madrid albergar tan gran acontecimiento. Debemos un respeto a la ciudad y a sus ciudadanos. ¿Es eso posible, catalanes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de julio de 2005