Cientos de vecinos del entorno de la avenida de Gaspar Aguilar de Valencia, donde Iberdrola construye una nueva subestación eléctrica, se manifestaron ayer ante la sede de la empresa y de organismos de la Generalitat y el Ayuntamiento para protestar contra la instalación, que se levanta a 13 metros de las fachadas de varios edificios. Unas 300 familias viven junto al solar de la subestación de Patraix, y exigen su traslado. Desde hace dos meses, participan en caceroladas. Iberdrola defiende que ha cumplido los trámites, aunque la licencia de actividad está en exposición pública. El PSPV y EU-L'Entesa pidieron ayer al gobierno municipal del PP que atienda las quejas vecinales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de julio de 2005