Los peritos de la Guardia Civil que ayer declararon en el cuarto día de juicio contra Juan Manuel Fernández Montoya, Farruquito, afirmaron que el artista conducía a 86 kilómetros por hora, frenó y atropelló a 48 kilómetros por hora a Benjamín Olalla el 30 de septiembre de 2003. El perito aportado por la defensa del artista negó que éste frenara y declaró que circulaba a una velocidad menor. El de la acusación particular señaló que el artista alcanzó una velocidad comprendida entre 80 y 106 kilómetros por hora antes del atropello. El forense señaló que después del atropello Benjamín Olalla estaba vivo "aunque el fatal desenlace iba a producirse".
Los especialistas de la Guardia Civil fueron los únicos que utilizaron el mismo vehículo del artista y reprodujeron la escena del accidente. Afirmaron que antes del impacto con Benjamín Olalla, Farruquito frenó y dio un volantazo a la izquierda, lo que provocó que invadiese el carril contrario. El artista, según los agentes del instituto armado que pusieron un vídeo en donde reproducían el accidente, podría haber evitado el atropello yendo a una velocidad menor. "Si hubiese ido a 76 kilómetros por hora, con la frenada y habiéndolo visto como lo vio no le hubiese atropellado", afirmó el perito de la Guardia Civil, que añadió que si Farruquito hubiese circulado a la velocidad máxima permitida en ese tramo, 40 kilómetros por hora, "con levantar el pie del acelerador en cuanto vio al peatón no habría pasado nada".
El especialista y comandante de la Guardia Civil dijo que el artista se saltó un semáforo en rojo, aceleró hasta alcanzar los 86 kilómetros por hora, vio a Benjamín Olalla y frenó e intentó esquivarlo. Por eso el cuerpo, dio un salto mortal y cayó a más de 13 metros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de julio de 2005