Los mercados encajaron ayer con más templanza el último golpe terrorista que sacude una plaza financiera de relevancia. Las experiencias de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001, y la de Madrid, el 11 de marzo de 2004, han dejado, sin duda, huella entre los operadores. Por eso quizás las caídas que sufrieron las Bolsas europeas en las horas inmediatas tras los atentados fueron recortadas a lo largo de la sesión y las pérdidas fueron menores que en las dos trágicas jornadas anteriores.
El 11 de septiembre de 2001, la negociación en Wall Street fue suspendida y los mercados permanecieron cerrados durante cuatro días. Madrid perdió un 4,64%, París se desplomó un 7,39%, Francfort cedió un 8,45% y Londres retrocedió un 5,72%. El barril de brent se disparó un 13%, hasta 31 dólares.
Los atentados de Madrid tuvieron un impacto menor. Francfort perdió un 3,46% el 11 de marzo de 2004, París un 2,97% y Londres un 2,2%. El mercado español sólo cayó un 2,18% ese día, mientras que Nueva York acabó la jornada con un retroceso del 1,64%.
Según los analistas, los mercados de valores han asimilado la experiencia de Nueva York y Madrid, pero no se puede decir que estén "inmunizados" frente a los atentados terroristas. En todo caso, señalan, aún es pronto para evaluar el alcance de los acontecimientos y habrá que esperar unos días para poder hacerlo. "Todo dependerá de cuál sea el balance final de víctimas y de cómo controle la situación el Gobierno británico", señala Óscar García, director de Inversión de Crédit Agricole Asset Management.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de julio de 2005