Las voladuras en la construcción del corredor de Cadagua, la autovía que une Bilbao con la comarca de Las Encartaciones, provocaron ayer el segundo incidente en el municipio de Alonsotegi en menos de mes y medio. Varias piedras "de pequeño tamaño" impactaron en cristales y tejados de edificios del casco urbano de la localidad, que la Diputación (promotora del proyecto) atribuyó a la "existencia de una veta oculta de arcilla" en el desmonte donde se efectuó la explosión.
El pasado 21 de mayo una roca de grandes dimensiones llegó hasta el jardín de una casa en Alonsotegi sin que se produjeran heridos. El diputado de Obras Públicas y Transportes, Eusebio Melero, explicó hace dos semanas en las Juntas Generales que se habían reforzado las medidas de seguridad con la reducción de las cargas explosivas y la colocación de una tercera barrera para contener los desprendimientos de material. Entonces aseguró que "no existe el riesgo cero para los daños materiales, pero sí para las personas".
El incidente de ayer se produjo, según informó la Diputación, después de que se avisase a los domicilios y empresas próximas de la explosión.
La institución foral calcula que todavía quedan cerca de 200 voladuras para abrir camino en este tramo del corredor del Cadagua: la variante de Alonsotegi, el penúltimo de la autovía, que costará 60 millones de euros y tiene prevista su puesta en marcha al tráfico en 2007. El corredor empezó a construirse en 1989 y tendrá un coste final de más de 250 millones para sus 29 kilómetros de longitud.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de julio de 2005